Camino del 1 de mayo, ¿tú de qué lado estás?
guardado en General el 22.04.08 23:49

¿Trabajar para morir?

Suena el despertador a las siete menos cuarto de la mañana. Alguien se levanta para cumplir las obligaciones del buen ciudadano: producir para después consumir, ayudando a que este año no se ralentice el crecimiento económico marcado por las élites que nos dirigen.

Ante tal crecimiento, toca plantearse: ¿bajarán los tipos de intereses de las hipotecas que asfixian a millones de personas? ¿Subiran los sueldos a la par que los precios? ¿Repercutirá tal crecimiento en el bienestar de todas las personas?

Una ingenua, pero lógica respuesta, sería afirmativa. Nada está más lejos de la realidad. Entonces, y buscando formular la buena pregunta, ¿subirán los beneficios de los bancos y demás multinacionales en un 314,5%?

Parece que esta ilógica e insolidaria respuesta sí es afirmativa.

Pero bueno, retomemos qué pasa después de que suene el despertador. Para muchos trabajadores y trabajadoras, y a la vista de los datos sobre siniestralidad laboral, las preguntas del día a día podrían ser: ¿moriré de camino al trabajo? ¿Caeré desde el tejado que estoy construyendo? ¿Vendrá por fin el inspector de trabajo para empurar a mi empresa?

En 2007, 844 personas murieron en su puesto de trabajo, mientras que 347 lo hicieron en el trayecto que separa su casa del lugar de trabajo (accidentes ‘in itinere’).

En conjunto, de enero a diciembre se registraron 934.351 accidentes con baja en jornada de trabajo y 98.084 siniestros ‘in itinere’.

Especialmente peligoroso es el sector de la construcción, que concentra casi un tercio de las muertes.

Hoy, maldito sea, vengo de leer los datos de enero y febrero de 2008: 165 muertos en su puesto de trabajo, 46 “in itinere”.

Viendo estos aterradores datos, deberíamos estar viviendo un clima de alarma social, donde se pusieran todos los medios para garantizar la seguridad en el trabajo. Por ejemplo, incrementando los inspectores, eliminando la corrupción del ineficaz sistema de inspección y endureciendo las penas a los empresarios infractores.

En cambio, no vemos mucha voluntad de cambio.

Ni concentraciones de repulsa…

Ni banderas a media asta…

*Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

Material: Cartel y octavillas 1 y 2.
En el foro, como siempre, más información.

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